Cada vez más aficionados a la jardinería buscan alternativas respetuosas con el medio ambiente para cuidar sus plantas.
Favorece los insectos beneficiosos
Mariquitas, crisopas y otros insectos auxiliares ayudan a controlar poblaciones de pulgones y otras plagas de forma natural.
Utiliza barreras físicas
Las mallas, trampas y protecciones pueden evitar muchos problemas sin necesidad de tratamientos químicos.
Mantén un jardín equilibrado
La diversidad de plantas favorece un ecosistema más estable y resistente frente a plagas y enfermedades.
Aromáticas que ayudan
Plantas como la menta, lavanda, salvia o ajo son conocidas por su capacidad para repeler determinados insectos y otros visitantes no deseados.
Observación y mantenimiento
La limpieza del entorno, la retirada de hojas enfermas y el control de la humedad siguen siendo las mejores herramientas preventivas.
Consejo Agrario Jotan
Un jardín sano no es el que nunca tiene insectos, sino el que mantiene un equilibrio natural que evita que las plagas se conviertan en un problema.
